domingo, 27 de agosto de 2017

La atomización de la yihad

Este domingo publico en el diario vizcaíno El Correo este artículo sobre los atentados de Barcelona. Todavía muchas incógnitas por resolver, sobre todo relativas al proceso de radicalización de la célula de Ripoll.

l atentado de Barcelona ha hecho saltar todas las alarmas de la lucha antiterrorista porque representa un patrón de radicalización novedoso. Los integrantes de la célula de Ripoll eran extraordinariamente jóvenes, no estaban fichados por los servicios de inteligencia ni tampoco habían pasado por la cárcel. La única excepción es Abdelbaki Es Satty, quien pasó dos años entre rejas por tráfico de drogas, estancia que aprovechó para entablar amistad con alguno de los responsables del 11-M y, tras su liberación, fue investigado por captar a yihadistas para combatir en Irak. Cuesta creer que, con estas credenciales, no estuviera en el radar de nuestros servicios de inteligencia y no hubiera encontrado dificultades para erigirse en imán, posición que le permitió ganarse la confianza de los futuros yihadistas.
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Precisamente una de las primeras lecciones a extraer de la masacre de Barcelona es la necesidad de establecer un mecanismo adecuado para seleccionar los imanes de las mezquitas españolas, algo especialmente urgente dado que existen numerosos informes que indican que una parte significativa de los procesos de radicalización se producen en dichos espacios. En el caso de Cataluña, las fuerzas de seguridad consideran que un tercio de las mezquitas están controladas por predicadores salafista que difunden el wahabismo, la visión rigorista y minoritaria del islam practicada en Arabia Saudí y algunas petromonarquías del golfo Pérsico.

martes, 22 de agosto de 2017

La trampa del ISIS

Este martes publico en el diario El País este artículo sobre los atentados de Barcelona y la estrategia del ISIS: dividir y polarizar nuestros sociedades y tratar de trazar una frontera entre 'nosotros' y 'ellos. No lo conseguirán.

El 17 de agosto de 2017 quedará grabado en nuestra memoria como uno de los capítulos de la historia universal de la infamia que el movimiento yihadista está escribiendo a sangre y fuego desde el 11 de septiembre de 2001 y que tiene entre otros hitos los atentados de Nueva York, Madrid, Londres, París, Bruselas, Niza y Berlín en los países occidentales, pero también Bagdad, Damasco, Casablanca, Túnez, Kabul o Bali en el mundo islámico.

Como se ha repetido en los últimos días, el atentado de Barcelona se inscribe en la lógica de aterrorizar a las sociedades occidentales y sembrar el miedo, pero también polarizarlas y dividirlas en campos. Que las comunidades musulmanas en territorio europeo pasen a ser contempladas como un enemigo potencial, como una quintacolumna que, llegado el momento, podría alzarse en armas para sumarse a las filas yihadistas. En el número 7 de la revista Dabiq publicado en febrero de 2015, el autoproclamado Estado Islámico (EI) incidía en la necesidad de abolir las zonas grises y provocar que los musulmanes se posicionaran abiertamente a favor de las tesis yihadistas al señalar que “las benditas operaciones del 11 de septiembre de 2001 evidenciaron la existencia de dos campos ante los que el mundo debería elegir: el islam y el campo de la apostasía representada por la coalición cruzada” y que “los musulmanes de Occidente deberán elegir entre la apostasía y la vida entre infieles o la emigración al califato islámico donde podrán vivir a salvo de la persecución de los gobiernos cruzados y sus ciudadanos”.

miércoles, 21 de junio de 2017

Las amistades peligrosas de Qatar

Hace unos días publiqué en El Confidencial este artículo titulado "Las amistades peligrosas de Qatar". Espero que os guste.


Tras una semana de intensa actividad diplomática, la crisis de Qatar permanece enquistada y no existen señales de que vaya a remitir en el corto plazo. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos se mantienen en sus trece apostando por el aislamiento regional del pequeño emirato del golfo Pérsico y el cierre de su espacio terrestre, marítimo y aéreo está provocando problemas de desabastecimiento. Mientras tanto, la administración norteamericana lanza mensajes confusos, puesto que el inicial respaldo de Trump a la medida contrasta con el ofrecimiento de mediación de su secretario de Estado Rex Tillerson.

Los orígenes de esta crisis deben buscarse en la voluntad del emir Hamad Bin Jalifa al Thani, quien accedió al trono en 1995 y abdicó en 2013, de sentar las bases de una política exterior independiente que escapase de la tradicional tutela de su poderoso vecino: Arabia Saudí, quien interpreta que Qatar, al igual que el resto de petromonarquías vecinas, forman parte de su esfera de influencia. Como el tiempo se ha encargado de evidenciar, esta iniciativa no carecía de riesgos ya que a pesar de ser el primer exportador mundial de gas licuado (lo que le permite ser el país con una mayor renta per cápita: 96.700 dólares en 2014) apenas cuenta con una población de 250.000 qataríes (tan sólo un 10% del total del país).
 Cuando eran aliados. El emir de Qatar y el rey Salmán de Arabia Saudita.

jueves, 8 de junio de 2017

Qatar en la encrucijada

Cuando parecía que la situación en Oriente Medio no podía deteriorarse más, Arabia Saudí y algunos de sus satélites han decidido romper relaciones con Qatar, su socio en el Consejo de Cooperación del Golfo, establecido precisamente para tratar de frenar a Irán y limitar su influencia regional. Este movimiento debe interpretarse como una demostración de fuerza de la monarquía saudí que ha decidido dar un golpe en la mesa para demostrar quién manda en el golfo Pérsico y plantear una enmienda a la totalidad a la política exterior qatarí.
 Qatar’s emir Sheikh Tamim Bin Hamad Al-Thani (L) and US President Donald Trump in a bilateral meeting during the latter’s recent visit to Saudi Arabia. Photo: Mandel Ngan/AFP
Aunque Arabia Saudí ha tratado de justificar su decisión aludiendo a la necesidad de preservar su seguridad nacional y combatir el terrorismo, las desavenencias con Qatar vienen de lejos y se explican por las resistencias del pequeño emirato a seguir las directrices fijadas por el gigante saudí. En lugar de rendir vasallaje a Riad, Doha ha puesta en marcha una diplomacia alternativa basada sobre todo en el ‘poder blando’ que le ha deparado no pocos éxitos, pero también importantes quebraderos de cabeza. Gracias a ello ha conseguido poner en el mapa a este pequeño emirato de apenas dos millones de habitantes en el que sólo el 10 por 100 de la población tienen la nacionalidad qatarí y, por lo tanto, el 90 por 100 restante son inmigrantes atraídos por la inmensa fortuna que posee: las terceras reservas mundiales de gas licuado que le han convertido en el país más rico del mundo en renta per cápita.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Siria. Revolución, sectarismo y yihad

Los libros de la Catarata acaba de publicar mi libro SIRIA. REVOLUCIÓN, SECTARISMO Y YIHAD, que puede adquirirse en las tiendas especializadas o pedirse en los siguientes enlaces: Casa del Libro, Altair, Marcial PonsAmazon o El Corte Inglés.
‘Yo o el caos’. Este es el mensaje que el presidente Bashar al-Asad ha lanzado una y otra vez desde el inicio de la revolución siria en marzo de 2011, cuando cientos de miles de personas desafiaron al régimen tomando calles y plazas para demandar, de manera pacífica, libertades y reformas, al igual que había ocurrido previamente en Túnez, Egipto, Libia, Yemen o Bahréin. Al contrario que en otros países, estas movilizaciones no propiciaron un cambio político. Más bien ocurrió todo lo contrario, puesto que el régimen reprimió con extrema dureza las marchas populares y recurrió al sectarismo para enfrentar a los diferentes componentes de la sociedad siria. El ‘conmigo o contra mí’ se convirtió en la máxima de Bashar al-Asad, que no dudó en dividir a la sociedad manipulando su heterogeneidad confesional con la intención de mantenerse en el poder.

Lo que empezó siendo una revolución popular se convirtió en unos meses en una confrontación civil a gran escala. La intensificación de la represión llevó a la oposición a recurrir a las armas para defender las poblaciones alzadas. Tras la muerte de centenares de manifestantes, la revolución siria se militarizó. En un primer momento, el Ejército Libre Sirio abanderó a las diferentes milicias armadas que surgieron en buena parte del territorio, aunque a partir de 2012 se vio obligado a compartir el protagonismo con las diferentes facciones islamistas que ganaron terreno gracias al generoso patrocinio que obtuvieron de las petromonarquías del golfo Pérsico.

jueves, 20 de octubre de 2016

La batalla de Mosul

El diario El Correo publica este artículo mío sobre la batalla de Mosul, que podría acelerar la caída del ISIS que en los últimos meses no ha dejado de perder territorio, incluida la ciudad de Dabiq donde consideran que se librará la batalla del Juicio Final.

La liberación de Mosul parece ser tan sólo una cuestión de tiempo. Por primera vez desde que el ISIS (siglas en inglés del autodenominado Estado Islámico en Irak y Siria) proclamara su califato yihadista en junio de 2014, las diferentes fuerzas políticas iraquíes parecen haber superado sus diferencias y alcanzado un compromiso para lanzar una ofensiva sobre la segunda ciudad más poblada del país. No es algo baladí, ya que desde la caída de Saddam Husein en 2003 los diferentes componentes de la sociedad iraquí habían remado en direcciones opuestas, anteponiendo sus intereses sectarios a los de su propio país.

De hecho, en la batalla de Mosul tomarán parte fuerzas chiíes, kurdas y sunníes, todo ello con la intención de expulsar a la organización yihadista de su principal feudo y asestar, así, un golpe definitivo al ISIS, que precisamente se aprovechó del resentimiento sunní contra los gobiernos sectarios de Bagdad para asentarse en las provincias de Nínive, Ambar y Saladino. En torno a la ciudad, ya se han desplegado al menos unos 50.000 efectivos pertenecientes al Ejército regular, los 'peshmerga' kurdos, las milicias chiíes y diferentes tribus sunníes. Unos efectivos que parecen suficientes para derrotar a los 5.000 yihadistas con los que cuenta el ISIS, una quinta parte de ellos combatientes extranjeros, y que viven atrincherados entre al menos un millón de civiles.
          

martes, 13 de septiembre de 2016

¿Punto de inflexión en Siria?

Hoy publico en el diario El País esta tribuna sobre el alto el fuego para Siria alcanzado por EEUU y Rusia. Creo que existen pocas posibilidades de que resuelva la caótica situación que vive el país.

Tras varios meses de intensas negociaciones, Estados Unidos y Rusia han alcanzado un acuerdo de alto el fuego en Siria. En el caso de que sea implementado, aliviará la catástrofe humanitaria que padece el país. No obstante, el plan carece de la ambición necesaria para poner fin a la devastadora guerra que ha segado la vida de medio millón de personas y ha provocado el éxodo de la mitad de la población siria.
El acuerdo, del que sólo han trascendido las líneas generales, se articula en torno a cuatro elementos. El primero de ellos es el completo cese de hostilidades, que atañe tanto al régimen como a los diversos grupos que lo combaten y que contempla, también, la interrupción de los bombardeos aéreos sobre las zonas dominadas por la oposición. La segunda clave es la apertura de corredores humanitarios para que pueda distribuirse ayuda a la población sitiada en Alepo y, también, en el resto de localidades asediadas donde viven medio millón de personas. En tercer lugar, Washington y Moscú se comprometen a coordinarse para combatir al autodenominado Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS en sus siglas inglesas) y al Frente al Nusra (que ha pasado a denominarse el Frente de la Conquista del Levante). Por último, se prevé la reanudación de las negociaciones encaminadas a detener la guerra. Se trata, por tanto, de ligar el alto el fuego con el proceso de transición, tal y como demandase la resolución 2.254 del Consejo de Seguridad.

lunes, 29 de agosto de 2016

Combatiendo la narrativa del ISIS

Hace unas semanas publiqué en el diario El País este artículo sobre la narrativa del ISIS: "La furia apocalíptica del ISIS". Lo recupero ahora en mi blog, que tengo demasiado abandonado debido a otros compromisos editoriales. En otoño de 2016 habrá nuevo libro y, espero, que también en primavera de 2017. Los temas son una sorpresa, pero adelanto que tocan temas de actualidad.

Dos años después de proclamar su califato, el autodenominado Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés) sigue siendo un gran desconocido. A pesar de los ríos de tinta que se han vertido sobre sus atrocidades, poco o nada se sabe sobre su ideología. Si bien es cierto que la creciente presión militar de la que es objeto le ha hecho perder una parte significativa de sus dominios en Irak y Siria, también lo es que todavía queda mucho camino por recorrer a la hora de combatir su narrativa.

Dabiq 15 Break The Cross 
Como otros grupos yihadistas, el ISIS comulga con la doctrina wahabí que realiza una interpretación literal de los textos sagrados islámicos, defiende un estricto monoteísmo y pretende erradicar toda práctica considerada desviada. Hace un siglo, la dinastía saudí no dudó en recurrir a la yihad para imponer el wahabismo a la población del reino, que desde su nacimiento se ha regido por el principio de “promoción de la virtud y prohibición del vicio”. Todos aquellos que se negaron a aceptar el wahabismo o se enfrentaron a los Saud fueron tachados de apóstatas, incluida la propia dinastía hachemí que descendía de Mahoma y gobernaba la ciudad sagrada de La Meca.

jueves, 19 de mayo de 2016

Irán y el eje chií

El número de mayo-junio de la revista Política Exterior incluye mi artículo "Irán y el eje chií", hecho al alimón con Cristina Casabón, donde se repasa la proyección regional de Teherán en Oriente Medio y el Golfo Pérsico y su rivalidad con Arabia Saudí, uno de los aspectos clave que explica la intensificación del sectarismo en la región y la agudización de la conflictividad. Aquí os dejo unos extractos, que corresponden al principio y al final del artículo.

Algo está cambiando en Oriente Próximo. Los años de aislamiento de Irán han llegado a su fin y su plena rehabilitación parece ser tan sólo una cuestión de tiempo. A pesar de que el régimen iraní no ha modificado un ápice su política exterior ni ha promovido una reforma interna, las sanciones occidentales contra el régimen de los ayatolás han empezado a levantarse de manera gradual. Este giro se explica aludiendo a varios factores, entre ellos el creciente peso de Teherán en el tablero regional  y el acuerdo sobre el programa nuclear iraní. La rehabilitación iraní está siendo acompañada por una intensificación de las tensiones con Arabia Saudí. La rivalidad entre ambos países no ha dejado de incrementarse desde que EE UU derrocó a Saddam Husein, decisión que rompió los equilibrios regionales, colocó a Bagdad bajo la órbita de Teherán y desató una ola de violencia sectaria sin precedentes cuyas réplicas todavía se dejan sentir hoy no sólo en Irak, sino también en Siria y Yemen.

lunes, 28 de marzo de 2016

Bruselas y la estrategia del avestruz

El pasado jueves publiqué en el diario Ara este artículo sobre los atentados yihadistas en la capital belga que titulé "Bruselas y la estrategia del avestruz" y que ahora incluyo en su traducción al castellano. Seguimos sin comprender cuál es nuestro verdadero enemigo y cuanto más tarde lo comprendamos, peor nos irá.

La posibilidad de que yihadistas retornados de Siria pudieran sembrar el terror en Europa ha dejado de ser una hipótesis para convertirse en realidad. Desde hace meses, las agencias de inteligencia europeas venían advirtiendo del riesgo de que yihadistas europeos integrados en las filas del ISIS volviesen a sus países para perpetrar atentados a gran escala. Bélgica tenía todas las papeletas de la rifa, ya que es el país europeo que cuenta con más yihadistas per cápita (uno por cada 1.200 de musulmanes) y donde ya han regresado, al menos, 85 de los 560 terroristas fichados.

Los militares patrullan por el centro de Bruselas

Las masacres de París y Bruselas demuestran que el ISIS ha situado a Europa en el blanco de su diana y que cuenta con cientos de voluntarios para sembrar el caos. El comunicado de reivindicación de la matanza señala que “lo que os espera será más duro y amargo”, por lo que no debe descartarse que la planificación de otros atentados esté ya en marcha. Los ataques demuestran, además, un salto cualitativo tanto en su concepción como en su puesta en práctica, puesto que no son la obra de lobos solitarios que actúan por iniciativa propia. En esta ocasión nos encontramos con un comando entrenado para causar el mayor daño posible. Es más que probable que la detención de Salah Abdesalam, también implicado en los atentados de París, haya precipitado la acción y, a su vez, haya evitado una carnicería todavía mayor.